Historia

CASA DE MONO

Somos una organización sin ánimo de lucro que propende una mejor educación de todos los públicos especialmente los jóvenes, para que a través de las artes puedan formar su sensibilidad social y personal con el fin de prepararlos integralmente para su participación en la transformación cultural.
Nuestro enfoque filosófico con el reconocimiento por parte de los Directivos de la fundación es trabajar conforme al saber ecosófico, la relación con el entorno desde la ética, la estética, la ecología y la política.
Contribuimos a la ciudad mediante la creación de actividades artísticas y culturales para la comunidad, brindando espacios multidiversos para la familia.
A través de alianzas y estableciendo redes solidarias con entidades nacionales e internacionales, del orden público o privado en búsqueda de poner en práctica, una economía solidaria, responsable y sustentable de la ciudad.

Este proyecto pretende impactar un importante sector social de la ciudad de Cali, con diferentes eventos, algunos permanentes y otros itinerantes que se conviertan en el enlace de caracteres diversos que puedan encontrarse en un espacio solidario.
Como el cuidado de la propia existencia significando mejorar como persona humana, haciendo de la vida un proyecto de creación estética, embelleciendo los hábitats que frecuentamos.
Privilegiar las relaciones sanas entre los seres vivos y su entorno; de modo que al comprender la tierra y la naturaleza en su conjunto como nuestra casa y no como nuestra propiedad, aprehendemos de nuevo su carácter sagrado y la necesidad de proteger y cuidar con sabiduría todo lo que nos rodea.
Son las actitudes aprehendidas por tanto buscan cultivar el respeto por las diferencias que se expresan en la convivencia social.
Promueve un estilo de vida sencillo con la naturaleza, entendiendo que los seres vivos pertenecemos de forma inmersa al conjunto de lo existente.

1949

1990

2015

2021

1949 - 1990

Inicios

Casa de Mono fue originalmente una casa de familia construida en 1949 por el señor José María Perdomo, con el sueño de establecer un hospital privado, sin embargo, la idea se diluyó con el tiempo y la familia Perdomo Salinas hizo de ella su hogar.

En este nuevo barrio residencial, los Perdomo Salinas se caracterizaban por valores como la integridad y unidad, viéndoseles disfrutar cada fin de semana de la piscina, el sancocho y la buena relación con sus vecinos. Más tarde, la casa vio pasar generaciones de esta familia, pues el segundo piso contaba con una división de dos apartamentos que vieron ir y venir los hijos y nietos de José María Perdomo y su esposa Matilde Salinas.